Consejos

Factores a tener en cuenta al contratar internet móvil

Conectarse a internet mediante un dispositivo móvil o un módem USB es hoy en día algo muy habitual ya sea como alternativa o complemento a internet tradicional. La banda ancha móvil es una gran solución para quienes quieren disfrutar de su conexión en cualquier momento y lugar ya sea por trabajo u ocio, o para los que residen en zonas sin cobertura ADSL.

Actualmente existe una amplia oferta de datos, y a veces se hace difícil decantarse por una u otra compañía. A continuación os indicamos una serie de puntos a tener en cuenta a la hora de elegir el proveedor de internet móvil:

Primeramente debemos tener en cuenta qué uso vamos a hacer de la conexión:

  • Si fuera esporádico es preferible contratar una tarifa diaria, por la que pagaremos sólamente cuando nos conectemos. Estas tarifas normalmente cobran por cada día de conexión, es decir, se fija un precio por bloques de 24 horas, que empiezan a contar desde el primer acceso a internet.
  • Si por el contrario vamos a hacer un uso frecuente, nos conviene contratar una tarifa plana. Dichas tarifas tienen un coste fijo e incluyen un límite de transferencia mensual, que va desde 1GB hasta 10GB, que en caso de rebasarse y dependiendo de la operadora, se reduce la velocidad o bien se cobra un suplemento, habitualmente por bloques de megas descargados.

En ambos casos deberemos sopesar algunos factores, que son los siguientes:

  1. Precio. Gracias al gran número de compañías que proveen internet móvil actualmente, existe una notable competencia por ofrecer los mejores precios. Debemos tener presente la capacidad de transferencia que incluye la tarifa que elijamos y si se penaliza el exceso de tráfico, y en tal caso cómo se tarifica.
  2. Calidad del servicio.  Lo ideal es que además de un precio razonable, obtengamos un buen servicio, consiguiendo así una buena relación calidad-precio. En este sentido habrá que valorar el servicio de atención al cliente, la resolución de incidencias, así como la calidad y estabilidad de la conexión.
  3. Cobertura. Comprueba que hay buena cobertura (sobre todo 3G/HSPA) en la zona donde vas a hacer un uso más frecuente de internet móvil. Esto lo puedes verificar de una manera muy fácil mediante un móvil con una tarjeta de la compañía de la que vayas a contratatar. (Recuerda que actualmente hay 4 compañías que tienen red de datos: Movistar, Vodafone, Orange y Yoigo, que son las que alquilan su infraestructura al resto).
  4. Velocidad de transferencia. Un factor muy importante es la velocidad, sobre todo la de bajada, ya que esto nos permitirá descargar archivos de manera rápida y eficaz. Las velocidades de descarga habituales oscilan entre los 3′6Mbps y los 7′2Mbps, alcanzando los 21′6Mbps en algunas ciudades.
  5. Dispositivo de conexión. Para sacarle el máximo rendimiento a nuestra conexión es necesario contar con un dispositivo, ya sea móvil, módem USB, etc, que soporte las velocidades contratadas.
  6. Posibilidad de cambio de tarifa. Un aspecto muy positivo es que la compañía nos dé la oportunidad de cambiar en un determinado momento el plan que hayamos contratado para adaptarlo a nuestras necesidades.
  7. Permanencia. Carecer de compromiso de permanencia es siempre una ventaja, ya que gozamos de total libertad para dar de baja el servicio en caso de no estar satisfechos o simplemente porque no vayamos a hacer uso de él.
  8. Servicios adicionales. A veces resulta útil  contar con otros servicios asociados a nuestra línea. Por ejemplo hay planes combinados de voz y datos a un precio más reducido que si los contrataramos por separado.
  9. Bonificaciones. Algunas empresas ofrecen descuentos y promociones a sus clientes, para que contraten internet móvil. Tal es el caso de compañías tradicionales de ADSL que han ido sumándose a la oferta de banda ancha móvil.
  10. Bonos. En el caso de que tengamos un plan diario y vayamos a hacer usos ocasionales más intensivos, algunas compañías dan la posibilidad de pagar un precio fijo por una cantidad determinada de MB de transferencia, que normalmente resulta más barato que si pagaramos el exceso de tráfico.

 

Consejos para ahorrar ancho de banda móvil

Ante todo es importante saber que el tráfico consumido es la suma del tráfico descendente y el ascendente, es decir, lo que descargamos más lo que subimos. Actualmente la mayoría de las operadoras penalizan el exceso de tráfico contratado bajando la velocidad o bien cobrando un suplemento, normalmente por bloques de megas descargados. 

Si se va hacer un uso frecuente de internet móvil, lo mejor es contratar una tarifa plana, con el fin de evitar sustos en la factura mensual. Las tarifas existentes incluyen desde 1GB hasta 10GB mensuales, pero estos límites se rebasan con facilidad si se contemplan vídeos o se comparten contenidos durante la navegación, sobre todo porque algunas operadoras tarifican en bloques de hasta 256 kilobytes, lo que significa que si por cualquier razón se corta la conexión en el momento en el que se han consumido 16 kilobytes de un bloque, el operador tarificará 256 kilobytes de golpe.

A continuación os damos una serie de pautas para ahorrar tráfico al acceder a internet mediante un dispositivo móvil o un módem usb:

  • Navegar sin imágenes. Los navegadores incluyen opciones para no cargar las imágenes de las páginas. Se gana en agilidad porque los gráficos y fotografías suelen ser uno de los componentes que más información consume en una página web. A cambio, se pierde bastante en la denominada “comodidad gráfica”, porque los sitios web actuales se han ideado para verse con todas las imágenes y cada vez menos contemplan la posibilidad de que las paginas puedan verse sólo como texto.
  • Evitar la tecnología flash en las páginas. Con frecuencia, los vídeos y audios en flash se cargan sin avisar al usuario. Así ocurre a menudo con la publicidad. Se puede recurrir a complementos que bloqueen este componente, como Flash Block, que cumple esta función en Firefox y permite elegir si ver o no un elemento en flash. NoScript es una extensión similar pero con mayores posibilidades, porque el usuario puede detener cualquier javascript no deseado.
  • Usar el navegador con menos pestañas abiertas. Los navegadores actuales pueden aguantar decenas de pestañas abiertas en la misma ventana. Conviene reducir al mínimo el número, sobre todo si alguna de ellas actualiza con frecuencia los contenidos de manera automática.
  • Evitar el uso de aplicaciones web. Este apartado abarca incluso a los servicios de correo electrónico web como Hotmail, Gmail o Yahoo! Mail. También a apliciones como Google Reader o Google Maps, que cargan muy rápido el tráfico de datos. Lo mismo sucede con Facebook y otras redes sociales con contenidos multimedia.
  • Emplear aplicaciones ricas de Internet. Como por ejemplo AJAX, Google Gears, HTML 5, Adobe AIR, o Microsoft Silverlight. Con ellas se puede trabajar con sistemas que descarguen los datos al ordenador, desconectarse y gestionar esa información sin conexión. Los datos se actualizan en la siguiente conexión. Esta solución no evita el tráfico de información necesaria, pero sí la publicidad en flash.
  • Limpiar el ordenador de malware. Para exprimir un caudal limitado hay que asegurar que se carece de virus y programas espías que puedan transmitir datos y, por tanto, ocupar parte del ancho de banda y ralentizar la velocidad. Cualquiera de los antivirus o software antiespía ayudan a eliminar estos devoradores de conexión.
  • Cerrar el cliente de Twitter y el mensajero instantáneo. Conviene abrir sólo las aplicaciones con acceso a Internet necesarias en cada momento. Evitar Live Messenger, que sincroniza muchos datos de modo automático, Yahoo! Messenger y Google Talk, ahorra muchos kilobytes.
  • No usar radios on line ni ningún otro servicio en streaming: Last.fm, Spotify, Blip.fm o cualquiera de las versiones web de las radios convencionales consumen más ancho de banda del que se pueda pensar. Mejor activar iTunes y escuchar la música almacenada en el disco duro.
  • Usar gestores de descarga. Este tipo de programas no sólo acelera la descarga hasta el límite establecido en la línea, sino que sirve para evitar las repercusiones de los inoportunos cortes, más frecuentes en este tipo de conexiones inalámbricas. De esta manera, no se pierde la información descargada con antelación y se reanuda en el mismo punto. Destacan DownThemAll!, un complemento para Firefox, o GetRight, una aplicación aparte que se integra con Internet Explorer o Firefox.
  • Utilizar las versiones para móviles de tus webs habituales. La mayor parte de los servicios web disponen de una versión móvil, muchísimo más ligera que la ordinaria. Por ejemplo, Facebook, Gmail, Twitter o muchos periódicos disponen de esa versión “delgada”, lo que conlleva una significativa reducción de tráfico. 
  • Activar los bloqueadores de publicidad. Para navegadores como Firefox existen complementos como Adblock que evitan que se carguen anuncios en las webs que visitamos. En una conexión con un portátil a través de 3G, nos ayudará a que las páginas descarguen menos imágenes. De nuevo, eso implica más ahorro.
  • Desactivar las actualizaciones automáticas. Muchos de los programas tienen la opción de realizar actualizaciones automáticas periódicas, si las hemos activado, o si lo están por defecto, debemos desactivarlas con el fin de controlar el consumo. Podemos actualizar estos programas manualmente cuando dispongamos de una conexión ADSL o hacerlo en los casos realmente importantes, como por ejemplo en antivirus o antiespías.

 

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